Más de $200 millones del Banco Nación en plena campaña y una deuda que creció ya en el Congreso. El caso de Maira Frías, del armado de Treffinger, expone preguntas incómodas sobre acceso, privilegios y discurso.
La diputada nacional por Chubut Maira Frías, una de las figuras políticas construidas por César Treffinger, quedó en el centro de la escena tras conocerse que accedió a un crédito millonario del Banco de la Nación Argentina en plena campaña electoral de 2025.
Frías, impulsada por Treffinger, obtuvo más de $202 millones cuando aún era funcionaria de ANSES y ya estaba lanzada como candidata. El dato es directo: candidatura, campaña y financiamiento estatal de alto volumen en simultáneo.
Pero la historia no termina ahí. Ya como diputada dentro del esquema político de Treffinger, la deuda no se redujo: aumentó. Para enero de 2026 superaba los $232 millones, según registros del Banco Central de la República Argentina.
El caso Frías-Treffinger abre una discusión que escala: quién accede a estos créditos, en qué condiciones y en qué momentos. Porque mientras el espacio de Javier Milei cuestiona al Estado, en los hechos aparece utilizándolo para financiamiento millonario. Y ahí es donde el relato empieza a crujir.
