El otorgamiento de nuevas factibilidades para la conexión a la red de gas natural fue posible a partir de la finalización de obras estratégicas impulsadas por Chubut junto a Río Negro y Neuquén, financiadas con recursos propios.
Después de años de restricciones, Esquel volvió a habilitar nuevas conexiones de gas natural gracias a la ampliación del Gasoducto Cordillerano, una obra desarrollada de manera conjunta entre Chubut, Río Negro y Neuquén con financiamiento provincial.
El gobernador del Chubut, Ignacio Torres recorrió el barrio Ceferino Alto, donde ya se concretaron las primeras conexiones domiciliarias. Allí destacó que la obra permite dar respuesta a una demanda sostenida en una región donde el acceso al gas es un servicio esencial durante el invierno.
“Esta obra permitió dar respuesta a una demanda histórica de muchas familias que durante años no pudieron acceder al gas”, señaló el mandatario, quien además remarcó la importancia de sostener inversiones en infraestructura energética en la Patagonia.
La intervención incluyó la instalación de plantas compresoras en puntos estratégicos, lo que mejoró la presión del sistema y permitió ampliar la capacidad de abastecimiento. Esto no solo impacta en Esquel, sino que habilita la incorporación futura de más de 12 mil usuarios en 25 localidades de la región.
En una primera etapa, 43 familias del barrio Ceferino Alto accedieron al servicio tras años de espera, en un contexto en el que la mejora del sistema permitió a la empresa distribuidora otorgar nuevas factibilidades.
Las obras, impulsadas desde 2024 con una inversión superior a los 50 mil millones de pesos, permitieron revertir la saturación que presentaba el sistema y avanzar hacia un suministro más estable y seguro.
De cara al próximo invierno, el avance del gasoducto permitirá mejorar las condiciones de miles de hogares, instituciones y servicios en la región cordillerana, consolidando una infraestructura clave para el desarrollo local.
