Su presencia entre zonas incendiadas reaviva el recuerdo de los asentamientos que surgieron tras el fuego de 2021, cuando también desembarcó gente desde el conurbano.

La aparición de Juan Grabois en plena cordillera chubutense, mientras el fuego vuelve a golpear la región, reactivó una alarma política que en Chubut nunca se apagó del todo. En redes ya circula un video donde se lo ve caminando entre sectores quemados, hablando a cámara y apuntando contra “los de arriba” por la gestión de los incendios.

En El Hoyo y Lago Puelo la escena pega directo en la memoria colectiva. Después de los incendios de 2021 aparecieron tomas de tierras que derivaron en conflictos judiciales, tensión con propietarios y un fuerte debate político, en un contexto donde también llegaron familias desde el conurbano a asentarse en la zona.

En ese momento, organizaciones sociales ligadas al espacio de Grabois tuvieron presencia territorial acompañando esos procesos. Ese antecedente hace que su regreso ahora, otra vez con la cordillera atravesada por el fuego, no pase desapercibido ni sea leído como un gesto neutral.

Hoy no hay pruebas públicas de un llamado concreto a nuevos traslados masivos, pero en una provincia donde la tierra es un tema explosivo, su sola figura vuelve a encender sospechas. Con los bosques quemados de fondo y las cámaras prendidas, la discusión que dejó el 2021 vuelve a prenderse también en la política chubutense.