Trelew, Comodoro, Puerto Madryn y ahora el Bloque Cordillerano: el radicalismo chubutense fue unánime y categórico. Las bancas no son personales y la salida del bloque desconoce una decisión orgánica votada por la ciudadanía.
La Unión Cívica Radical de Chubut expresó un repudio total, provincial y sin excepciones a la decisión de Mariela Tamame y Sergio González de abandonar el bloque oficialista y romper con el frente Despierta Chubut. A los comunicados de Trelew, Comodoro Rivadavia y Puerto Madryn se sumó el Bloque Cordillerano, dejando en claro que no quedó ningún sector radical por fuera del rechazo.
El mensaje fue unívoco y repetido en cada pronunciamiento: las bancas pertenecen al espacio político votado en las urnas, no a decisiones individuales que desconocen resoluciones orgánicas, mayoritarias y plenamente vigentes del partido.
Desde la cordillera —con el respaldo de los comités de Lago Puelo, El Hoyo, Epuyén, El Maitén y Cholila— la UCR advirtió que la fragmentación legislativa va en contra del mandato popular, debilita al Estado provincial y rompe el compromiso asumido con la sociedad chubutense.
El radicalismo remarcó además que no es una suma de voluntades personales, sino una organización política con reglas, historia y órganos de decisión, y que quienes llegaron a sus bancas lo hicieron representando una identidad colectiva clara.
Con este último pronunciamiento, la UCR chubutense cerró filas de punta a punta del territorio y ratificó su pertenencia plena a Despierta Chubut, dejando un mensaje político contundente: la palabra partidaria y el voto popular no se negocian ni se rompen por decisión personal.
