El Gobierno de Chubut enviará a la Legislatura un proyecto para bloquear señales y prohibir celulares en cárceles, alcaidías y comisarías de la provincia. La iniciativa apunta a frenar las estafas digitales que se organizan desde lugares de detención.
El gobernador Ignacio “Nacho” Torres anunció que el lunes enviará a la Legislatura un proyecto de ley para prohibir el uso de teléfonos celulares en cárceles, alcaidías y comisarías de Chubut. El objetivo es terminar con las estafas y delitos que hoy se organizan desde dentro de los centros de detención.
Torres advirtió que en los últimos años se multiplicaron las estafas digitales coordinadas por delincuentes que operan desde contextos de encierro utilizando celulares de manera clandestina. “Quienes están detenidos es porque cometieron un delito. Lo que no podemos permitir es que desde una cárcel se siga delinquiendo”, afirmó.
El mandatario aclaró que la iniciativa no busca incomunicar a los presos, sino ordenar las comunicaciones. Según explicó, los detenidos podrán seguir contactándose con familiares y defensores, pero únicamente a través de sistemas institucionales controlados y no mediante teléfonos móviles.
El ministro de Seguridad, Héctor Iturrioz, sostuvo que la propuesta apunta a terminar con la “permisividad” que quedó instalada durante la pandemia, cuando se flexibilizaron algunas restricciones en los establecimientos penitenciarios. “Ese contexto excepcional ya terminó y debemos volver a un esquema normal de funcionamiento”, señaló.
El proyecto, impulsado por la diputada María Andrea Aguilera, también contempla la instalación de sistemas para bloquear la señal de celulares dentro de las cárceles y un régimen de comunicaciones controladas. En caso de detectarse dispositivos móviles en manos de detenidos, serán decomisados de inmediato y se dará intervención a la Justicia si existieran indicios de delito.
La normativa alcanzará a todos los lugares de detención de la provincia y busca poner freno a lo que el Gobierno definió como verdaderas “oficinas remotas del delito” que hoy operan desde las cárceles.


