Verónica Rosales, una de las referentes de ATE denunciadas por presuntos aprietes y amenazas a trabajadores, integró la boleta de Arriba Chubut que llevó a Juan Pablo Luque como candidato a gobernador cuando perdió en 2023.
El nombre de Verónica Rosales quedó en el centro de la escena esta semana. La sindicalista de ATE fue una de las personas detenidas tras los disturbios registrados en la Delegación Administrativa de Educación de Comodoro Rivadavia, que terminaron con destrozos en el edificio y cinco policías heridos.
Pero Rosales no solo es una gremialista. En las elecciones de 2023 integró la lista de Arriba Chubut en Comodoro Rivadavia, el espacio político que postuló a Juan Pablo Luque para la Gobernación. Las imágenes de aquella campaña volvieron a viralizarse luego de los incidentes.
Mientras avanza la investigación por los daños provocados durante la protesta, comenzaron a aparecer denuncias de trabajadores que aseguran haber sufrido amenazas y aprietes por no adherir a las medidas de fuerza impulsadas por un sector minoritario del gremio.
Los testimonios hablan de escraches, presiones contra auxiliares y advertencias a monotributistas que buscaban ingresar a planta permanente. Incluso una trabajadora denunció haber recibido una llamada intimidatoria luego de difundir videos de los disturbios.
La situación abrió un nuevo frente político para el kirchnerismo chubutense. La sindicalista que hoy aparece denunciada por presuntos aprietes, amenazas y hechos de violencia es la misma que hace apenas dos años integraba la boleta kirchnerista que encabezó Juan Pablo Luque.
